Los simulacros

No sirven para estimar tu nota. Sirven para descubrir qué falla en la cuarta hora, que es algo que ninguna tanda corta revela.

Última actualización: 8 de agosto de 2026

Convocatoria publicada. La Orden SND/854/2026, de 4 de agosto (BOE de 10 de agosto de 2026) aprueba la oferta y convoca las pruebas selectivas de Formación Sanitaria Especializada para 2027: 377 plazas de Farmacia —363 públicas y 14 privadas—, ejercicio el sábado 23 de enero de 2027 —llamamiento a las 13:00 y comienzo a las 14:00, una hora antes en Canarias— y plazo de solicitudes del 1 al 14 de septiembre de 2026. La tasa es de 31,10 €. El desglose por centro figura en el anexo I. Verifica siempre el BOE antes de tramitar nada.

Datos clave

Formato200 preguntas más 10 de reserva
Duración4 horas y media
Opciones4
PenalizaciónAcierto +3, error −1
Segundos por preguntaEn torno a 80
Horario recomendadoTarde, como el examen real

Un simulacro es un ensayo en condiciones reales, y las condiciones reales están fijadas en la convocatoria: 200 preguntas más 10 de reserva, cuatro opciones y una sola correcta, cuatro horas y media de ejercicio, sin consultas y con la penalización aplicada. Si falta alguna de esas condiciones, no es un simulacro: es una tanda de preguntas.

Conviene tomarse en serio las dos primeras. Las diez de reserva se responden como las demás —solo puntúan si el tribunal anula alguna—, así que el esfuerzo real es de 210 preguntas. Y el ejercicio se celebra el sábado 23 de enero de 2027 con llamamiento a las 13:00 y comienzo a las 14:00, de modo que las últimas preguntas se responden pasadas las seis de la tarde.

La condición que más se incumple

Un simulacro sin penalización no sirve. Corrige contando solo aciertos y tu nota saldrá inflada, pero el problema real es otro: no entrenas la decisión de responder, que es donde se juegan decenas de puntos. Acierto +3, error −1, siempre. Ver la estrategia de respuesta.

La aritmética de la penalización

El descuento no está puesto para disuadir, sino calibrado para que el azar no altere el resultado. Con cuatro opciones y una sola correcta, la esperanza de responder a ciegas es 0,25 × 3 + 0,75 × (−1) = 0. Ni ganas ni pierdes: la penalización del FIR es exactamente neutra, y por eso «responder a todo» y «dejar en blanco lo que no sé» valen lo mismo mientras no aportes información.

Todo cambia en cuanto descartas. Descartar una opción no es una intuición vaga: es un cambio en la probabilidad que se traduce en puntos.

SituaciónCálculoEsperanza por preguntaEn 40 preguntas
En blancoSin puntuación0,000,0
Responder sin descartar nada1/4 × 3 − 3/4 × 10,000,0
Responder tras descartar una opción1/3 × 3 − 2/3 × 1+0,33+13,3
Responder tras descartar dos1/2 × 3 − 1/2 × 1+1,00+40,0

La última columna es el argumento entero. Cuarenta preguntas en las que has descartado dos opciones y aun así dejas en blanco cuestan, de media, cuarenta puntos brutos: exactamente lo mismo que convertir en error diez preguntas que sabías, porque cada una de esas cuesta cuatro. Y la conversión inversa también es medible: pasar una pregunta de error a acierto vale 4 puntos brutos —de −1 a +3—, mientras que pasarla de blanco a acierto vale 3.

Un simulacro corregido contando solo aciertos no puede enseñarte nada de esto. No es que infle la nota: es que borra la variable que decide el resultado.

Tu puntuación es relativa

Este es el punto que casi nadie explica y el que más malinterpretaciones produce. La valoración bruta del ejercicio es aritmética simple: 3 × aciertos − 1 × errores. Pero esa cifra no es la nota. Sobre ella se aplica un factor de corrección igual a 90 dividido entre la media de las valoraciones del 10 % de las mejores, de modo que ese grupo marca el techo de la escala y el resto se sitúa respecto a él.

La consecuencia práctica es que no existe una nota buena en abstracto. Un mismo bruto vale distinto según cómo haya respondido el 10 % superior de tu convocatoria. Con una media de referencia más alta, el mismo ejercicio se convierte en una nota más baja; con una media más baja, en una más alta. No hay ninguna cifra a la que puedas apuntar antes del examen y decir «con esto me vale».

De ahí la regla de lectura de un simulacro. Solo informa comparado consigo mismo a lo largo del tiempo: tu propio bruto de hace seis semanas frente al de hoy, con el mismo formato y las mismas condiciones. Compararlo con una nota de corte ajena, con la nota de un compañero que hizo otro test o con un porcentaje de aciertos «que suele bastar» no significa nada. Tampoco hay un umbral mínimo que superar: desde la Orden SND/888/2024 basta una puntuación superior a cero para obtener número de orden.

La segunda condición que casi nadie cumple

La duración completa. Cuatro horas y media es una prueba de resistencia además de conocimiento, y el rendimiento de la cuarta hora no se parece al de la primera.

Hacer dos tandas de cien preguntas en días distintos cubre el mismo contenido y no entrena nada del tramo final: ni sostener la atención, ni mantener el criterio de descarte, ni evitar acelerar por cansancio.

Haz un simulacro con la penalización real

Acierto +3, error −1 y cronómetro. Es la única manera de saber cuánto te cuesta cada fallo.

Hacer un simulacro

Para qué sirven de verdad

El quinto punto solo aparece con el ejercicio completo, y es de los que más se puede mejorar en pocas semanas.

Cómo corregirlos

  1. Cuenta aciertos, errores y blancos por separado.
  2. Aplica la fórmula: aciertos por tres, menos errores por uno.
  3. Clasifica cada error: no lo sabía, me confundí, dudaba entre dos, descarté mal.
  4. Cuenta cuántas dejaste en blanco habiendo descartado alguna opción.
  5. Compara la tasa de acierto por cuartos del ejercicio.
  6. Convierte los errores de las dos últimas categorías en la sesión de repaso de la semana siguiente.

El último paso cierra el circuito. Un simulacro que se corrige y se archiva no ha servido de nada.

Guarda además la valoración bruta con su fecha, siempre calculada igual. Es la única serie que te sirve: no dice qué nota sacarás, porque eso depende del 10 % superior, pero sí si estás mejorando y a qué ritmo, que es la pregunta a la que un simulacro sí puede responder.

Cuándo empezar y con qué frecuencia

Cuando tengas cubierto el grueso de la materia. Antes miden sobre todo lo que aún no has estudiado y el resultado desanima sin informar.

A partir de ahí, uno por semana en el tramo final. Más allá consumen tiempo que rendiría más repasando errores, y menos no permite ver la evolución del rendimiento en la cuarta hora.

Preguntas frecuentes

¿Cómo debe ser un simulacro del FIR?

Con las 200 preguntas más 10 de reserva del examen real, cuatro horas y media, sin consultas y con la penalización oficial aplicada: acierto +3 y error −1.

¿Sirve hacer simulacros por partes?

Para repasar contenido, sí; para preparar el examen, no del todo. La resistencia de cuatro horas y media solo se entrena con el ejercicio completo.

¿Qué puntuación hay que sacar en un simulacro?

No hay una cifra absoluta. La nota del ejercicio se obtiene multiplicando la valoración bruta por un factor de corrección de 90 dividido entre la media del 10 % de las mejores valoraciones, así que depende de cómo responda el resto. Un simulacro solo informa comparado con tus simulacros anteriores.

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Fuentes oficiales

Referencias verificables en el Boletín Oficial del Estado y en el portal del Ministerio de Sanidad.

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Este contenido es exclusivamente procedimental: describe el proceso selectivo, sus plazos y su forma de puntuación. No contiene información clínica, diagnóstica ni terapéutica, ni orientación sobre el ejercicio de la Farmacia.

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